Un germen presente en la piel y la laringe de todos los seres humanos causó la muerte de una niña de dos años el pasado viernes en la localidad cántabra de Castro Urdiales. El resultado de la autopsia realizada a la pequeña descarta la posibilidad de un brote de meningitis. Esta enfermedad también ha sido excluida en el caso del otro menor ingresado el mismo día en el hospital vizcaíno de Cruces, así como en el de los otros seis internados como medida preventiva en el centro sanitario. "El Instituto Nacional de Toxicología ha confirmado que la causa del fallecimiento fue un shock tóxico motivado por el germen estreptococo pyogenes, uno de los patógenos más habituales de los seres humanos", confirmó ayer la Dirección General de Salud Pública de Cantabria.
La pequeña falleció pasadas las nueve de la mañana del viernes en el ambulatorio de Castro. Tres horas antes, la DYA había evacuado a Cruces a un menor, alumno de la misma guardería, que presentaba idénticos síntomas. La coincidencia de ambos casos hizo saltar todas las alarmas y las autoridades cántabras y vascas pusieron en marcha el protocolo de actuación. Así, ese mismo día se administró a todos los alumnos del jardín de infancia un tratamiento contra la enfermedad. El hecho de que el sábado tres alumnas más y la hermana mayor de otra fuesen internadas en Cruces hizo pensar en un brote meningocócico.
El estreptococo pyogenes grupo A es una bacteria muy común en nuestro medio y que en la mayoría de los casos produce enfermedades relativamente leves, normalmente asentadas en faringe (amigdalitis) y en piel (impétigo, escarlatina). Además, las personas pueden portar estreptococos en faringe o piel sin presentar síntoma alguno de la enfermedad.
Las formas clínicas habituales de enfermedad por estreptococo del grupo A son sensibles a tratamiento con antibióticos comunes. Pero en ocasiones excepcionales esta bacteria da lugar a procesos graves que ponen en peligro la vida, como en el caso del síndrome de shock tóxico estreptocócico (SSTS).
Pruebas
Sin embargo, ninguna de las pruebas practicadas a los enfermos han dado positivo y ayer se supo que ni siquiera los primeros casos tuvieron que ver entre sí. "Las pruebas realizadas al crío de tres años han dado negativas. No tiene ni meningitis ni el estreptococo que causó la muerte de su compañera", aseguraron fuentes de la Dirección de Salud cántabra, que informó de que los médicos continúan investigando las causas de la enfermedad del menor. Otras dos internadas siguen en observación, estables, y "serán dadas de alta en las próximas horas". Otro alumno también tuvo que ser ingresado ayer como medida preventiva.
La alarma desatada en Castro se extendió hasta la cercana localidad de Santurtzi. Una niña de tres años vecina de la ciudad costera tuvo que ser ingresada ayer en Cruces por una meningitis de carácter vírico. Aunque el Gobierno Vasco recalcó que se trata de un caso aislado, Sanidad suministró antibióticos a los compañeros de clase de la niña. Su estado no reviste gravedad.
Meningitis en Girona
Según ha confirmado el departamento de Salud de la Generalitat, un niño de dos años está ingresado desde ayer en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Doctor Josep Trueta de Girona por una posible meningitis, con lo que son ya dos los casos detectados en la misma guardería de Girona.
Este niño, que va a la misma clase del otro menor de la misma edad al que se le detectó una meningitis el pasado 27 de marzo, recibió en el momento de la aparición del primer caso un tratamiento de quimioprofilaxis como el resto de personas en contacto con el menor -familiares, niños y monitores de la guardería-.
El departamento de Salud sospecha que los dos casos pueden estar relacionados, por lo que considera que se está ante un "brote", a pesar de que hasta el momento se desconoce el tipo de enfermedad meningocócica del segundo menor afectado, mientras que el del primer caso era de tipo B.
La enfermedad meningocóccica es una patología infecciosa producida por el meningococo que aparece durante todo el año y de forma más frecuente durante los meses de invierno y primavera y que acostumbra a darse en forma de casos aislados, a pesar de que puede aparecer como brote.