La Fundación Inbiomed de San Sebastián con la financiación de la Obra Social de la caja de ahorros Kutxa pondrá en marcha el primer ensayo clínico que se realiza en Europa para buscar un tratamiento eficaz contra la epidermolisis bullosa, también conocida como "piel de mariposa". Este desorden es una de las enfermedades consideradas "raras".
En España hay unos 250 afectados con este trastorno, cuyo síntoma principal es una fragilidad extrema de la piel debido a la ausencia de una proteína. Su carencia impide la unión entre la dermis y la epidermis.
La piel se desprende ante el más mínimo roce, produciendo ampollas y graves heridas, algunas sin posibilidad de cicatrización. Las lesiones también aparecen en las membranas mucosas, los ojos, el esófago o el intestino, con lo que pueden provocar pérdidas de visión y problemas para ingerir alimentos. La solución con la que ahora cuentan estos enfermos es el vendaje permanente, desde el cuello a los pies, para protegerse.
El tratamiento, que se probará en ensayo, consistirá en fabricar y trasplantar piel artificial a doce personas. La nueva piel se desarrollará a partir de células del propio paciente y de un donante. Los injertos de esa piel, ingenierizada bilaminar quimérica, funcionarán como un "velcro" entre la dermis y epidermis. Ese "ropaje artificial", con el que ya se han obtenido resultados espectaculares en una enferma valenciana, se fabricará en los laboratorios de Inbiomed en Miramón (San Sebastián) a partir de células del paciente y de un donante.
A través de una biopsia de piel del tamaño de un sello se pueden obtener hasta dos metros cuadrados en tres semanas. Cinco hospitales y dos centros de investigación de Asturias, Cataluña, Madrid y Andalucía colaboran en este proyecto, con el que se espera encontrar una solución clínica a esta patología que hoy es incurable. La Kutxa aportará 935.000 euros a la investigación.